Una pérgola bioclimática es una estructura de aluminio con lamas orientables que permite regular la entrada de luz, la ventilación y la protección frente a la lluvia de forma manual o motorizada. A diferencia de un toldo, la pérgola bioclimática es una estructura rígida que no requiere recogerse cuando hay viento y que ofrece una protección real frente a la lluvia cuando las lamas están cerradas. En Construmap fabricamos e instalamos pérgolas bioclimáticas a medida en Barcelona y el Vallès Occidental, tanto en versiones adosadas a la fachada como en versiones exentas. Trabajamos con estructura de aluminio extruido de alta resistencia y lamas de aluminio termolacado en toda la carta RAL.
En Construmap en Barcelona contamos con ventanas de aluminio fabricadas con materiales de altísima calidad, diseño de última generación, productos duraderos y discretos.
Las lamas de aluminio giran sobre su eje longitudinal entre 0° y 135°, lo que permite pasar de una posición completamente cerrada (protección frente a la lluvia) a una posición de apertura total (máxima ventilación). En posiciones intermedias se regula la cantidad de luz y sombra que entra en el espacio.
En la versión retráctil, las lamas de aluminio se desplazan lateralmente hasta quedar apiladas en un extremo de la pérgola, dejando el espacio completamente abierto. Es la opción ideal cuando se quiere disfrutar del cielo descubierto en días de buen tiempo.
La pérgola bioclimática puede complementarse con cerramientos laterales de cristal corredera, mosquiteras enrollables o cortinas de zip para crear un espacio completamente protegido del viento y los insectos. Esta combinación convierte la terraza en un espacio habitable durante todo el año.
Las pérgolas adosadas a viviendas unifamiliares suelen estar exentas de licencia cuando se instalan en el jardín o la terraza privativa, pero varía según el municipio y el tipo de comunidad. En pisos y comunidades de propietarios puede requerir autorización de la junta. Te orientamos en cada caso.
Una pérgola bien fabricada y anclada aguanta vientos de hasta 120-140 km/h según el sistema, y tiene una vida útil de más de 20 años con un mantenimiento mínimo.
Sí, siempre que la cubierta o losa de la terraza soporte la carga de la estructura. Lo evaluamos en la visita de medición antes de presupuestar.